Cómo cuidar a un bebé

A ser padres se aprende sobre la marcha, aunque no está de más leer algo sobre el tema para estar un poco informados de lo que puede ser tener un bebé en casa. Ya sabemos que lo has llevado en tu barriga durante 9 meses, pero llegar con tu recién nacido a casa, puede ser una odisea.

Cómo cuidar a un bebé

Estos consejos pueden ayudar sobre todo a los padres primerizos que están más nerviosos y se sienten inseguros sobre el cuidado de un recién nacido.

Considera la posibilidad de obtener ayuda extra durante este tiempo, ya que puede ser muy agitado y abrumador. Mientras que en el hospital, puedes hablar con los expertos que te rodean, en tu casa estaréis solos.

Para obtener ayuda en el hogar, es posible que desees contratar a una niñera o un adolescente del barrio responsable para ayudarte durante un corto tiempo después del nacimiento o simplemente pedirle a un familiar o amigo que te ayude de vez en cuando.

La manipulación de un recién nacido

Si no tienes mucha experiencia con los recién nacidos, su fragilidad puede ser intimidante. Aquí hay algunas cosas básicas a tener en cuenta:

  • Lávate las manos (o utiliza un desinfectante para manos) antes de tocar al bebé. Los recién nacidos no tienen un sistema inmune fuerte, por lo que son susceptibles a la infección. Asegúrate de que todo el mundo que se encarga de tu bebé tiene las manos limpias.
  • Ten cuidado cuando apoyes su cabeza y cuello. Cuando lo sacas o lo dejas en la cuna, acuérdate de sujetar su cabeza. Debes poner una mano rodeando la cabeza y el cuello cuando lo cojas en posición vertical.
  • Ten cuidado de no mover a tu recién nacido, ya sea en el juego o en la frustración. Las sacudidas vigorosas pueden causar sangrado en el cerebro e incluso la muerte. Si necesitas despertar a tu bebé, no lo hagas por agitación, en su lugar, hazle cosquillas en los pies o sóplale suavemente en la mejilla.
  • Asegúrate de que tu bebé está bien sujeto en el soporte, cochecito o asiento de seguridad. Limita cualquier actividad que pueda ser demasiado brusca.
  • Recuerda que tu recién nacido no está listo para los juegos bruscos, como sentarlo en las rodillas y hacer el caballito o lanzarlo l aire.

Cómo calmar a un bebé

La vinculación, probablemente es uno de los aspectos más bonitos y maravillosos del cuidado del bebé. La vinculación tiene lugar durante las primeras horas y días después del nacimiento, cuando los padres hacen una profunda conexión con su bebé. La cercanía física puede promover una conexión emocional.

Los bebés necesitan ese apego, ya que no sólo contribuye a su desarrollo emocional, sino que también es necesario para su desarrollo físico. El sentirse amados de forma incondicional les beneficia enormemente.

Cómo cuidar bebés

El contacto piel con piel es una de las mejores formas de fomentar este apego, puedes tenerlo apoyado en ti cuando le das el pecho o el biberón o cuando lo acunas para dormirlo.

Los bebés, especialmente los bebés prematuros y los que tienen problemas médicos, pueden responder al masaje infantil. Ciertos tipos de masaje pueden mejorar la compenetración y ayudar con el crecimiento y desarrollo del bebé. Muchos libros y vídeos explican el masaje infantil, además pídele al pediatra algunas recomendaciones. Ten cuidado con este tema, ya que los bebés no son tan fuertes como los adultos, por lo que los masajes a bebés deben ser suaves.

A los bebés generalmente les gustan los sonidos vocales, como cuando les hablas, balbuceas, cantas y arrullas. A tu bebé probablemente también le encantará escuchar música. Los sonajeros y móviles musicales son otras buenas maneras de estimular la audición de tu bebé. Si tu pequeño es delicado o miedoso trata de cantar, recita poesía y canciones de cuna o lee en voz alta mientras meces al niño suavemente en una silla.

Algunos bebés pueden ser inusualmente sensibles al tacto, la luz o los sonidos, y podrían sobresaltarse y llorar con facilidad, dormir menos de lo esperado o asustarse cuando alguien habla o canta para ellos. Si ese es el caso de tu bebé, mantén los niveles de ruido y de luz de bajos a moderados.

Arrullar al bebé es algo que funciona bien para algunos niños durante sus primeras semanas, es otra técnica calmante que los padres primerizos deben aprender. Arrullar a un bebé, mantiene los brazos cerca del cuerpo al tiempo que permite un cierto movimiento de las piernas. No sólo mantienen al bebé caliente, sino que a la mayoría de los recién nacidos les da una sensación de seguridad y comodidad. Envolverlos también puede ayudar a limitar el reflejo de sobresalto, que puede despertar a un bebé.

Para arrullar a un bebé se debe:

  • Extender la manta con una esquina doblada ligeramente.
  • Acostar al bebé boca arriba en la manta con su cabeza por encima de la esquina doblada.
  • Envolver la esquina izquierda sobre el cuerpo y meter por debajo de la parte posterior del bebé, pasando por debajo del brazo derecho.
  • Traer la esquina inferior a lo largo de los pies del bebé y tirar de la manta hacia la cabeza, doblando la tela hacia abajo si se pone cerca de la cara. Asegúrate de no apretar demasiado la manta alrededor de las caderas. Las caderas y las rodillas deben estar ligeramente flexionadas. Envolver a un bebé con demasiada fuerza puede aumentar la posibilidad de displasia de cadera.
  • Envolver la esquina y meterla por debajo de la espalda del bebé en el lado izquierdo, dejando sólo el cuello y la cabeza al descubierto. Para asegurarte de que tu bebé no esté demasiado firmemente envuelto, debes poder deslizar una mano entre la manta y el pecho del niño, lo que le permitirá una respiración cómoda.
  • Los bebés no deben ser envueltos pasados los 2 meses de edad. A esta edad, los bebés podrían ser capaces de darse la vuelta, lo que aumentaría su riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL).

Cómo cambiar el pañal a un bebé

Probablemente tendrás que decidir antes de traer a tu bebé a casa si vas a usar pañales de tela o desechables. Sea cual sea los que vayas a utilizar, tu pequeño ensuciará sus pañales por lo menos 10 veces al día o unas 70 veces a la semana.

Antes de cambiar el pañal a tu bebé, asegúrate de que tienes todos los suministros a tu alcance, por lo que no tendrás que salir y dejar a tu bebé desatendido en el cambiador. Necesitarás:

  • Un pañal limpio.
  • Elementos de fijación si usas pañales de tela.
  • Pomada para evitar la erupción por el pañal.
  • Un recipiente de agua tibia.
  • Un paño limpio, toallitas húmedas o bolas de algodón.

Después de cada evacuación o si el pañal está mojado, pon a tu bebé sobre su espalda y quítale el pañal sucio. Utiliza el agua, bolas de algodón y un paño o toallitas para limpiar suavemente el área genital de tu bebé. Al retirar el pañal de un niño, hazlo con cuidado ya que la exposición al aire puede hacerle orinar. Al limpiar a una niña, limpia desde delante hacia atrás para evitar una infección del tracto urinario. Para prevenir o curar una erupción, aplica un ungüento o pomadas. Recuerda siempre lavarte bien las manos después de cambiar un pañal.

La dermatitis del pañal es una preocupación común. Por lo general la erupción es roja y llena de zonas inflamadas y desaparecerá en unos pocos días con baños de agua tibia, un poco de crema y un corto espacio de tiempo sin pañal. La mayoría de las erupciones se producen porque la piel del bebé es sensible y se irrita por el pañal mojado o las evacuaciones.

Para prevenir o curar la dermatitis del pañal, sigue estos consejos:

  • Cambia el pañal de tu bebé con frecuencia y tan pronto como sea posible después de la defecación.
  • Después de limpiar el área con agua y jabón suave, aplica una crema. Las cremas con óxido de zinc son una buena opción debido a que forman una barrera contra la humedad.
  • Si utilizas pañales de tela, lávalos con detergentes sin fragancias.
  • Deja que el bebé esté ratos sin pañal durante una parte del día. Esto le da a la piel la oportunidad de airearse.

Si la dermatitis del pañal se prolonga durante más de 3 días o parece estar empeorando, llama al pediatra, ya que puede ser causada por una infección por hongos que requerirá tratamiento y medicamentos con receta.

Cómo bañar a un bebé

Puedes darle un baño con esponja hasta que:

  • El cordón umbilical se haya caído y el ombligo se recupere completamente (1-4 semanas).
  • Sane la circuncisión (1-2 semanas).

Un baño dos o tres veces a la semana durante el primer año está muy bien. Un baño con más frecuencia podría secar la piel.

Para bañar a tu bebé, necesitarás los siguientes elementos:

  • Un paño suave y limpio.
  • Jabón y champú para bebés, suave y sin perfume.
  • Un cepillo suave para estimular el cuero cabelludo del bebé.
  • Toallas o mantas.
  • Una bañera para bebés con agua tibia, no caliente, de 5 a 7 cm. Debes probar el agua con la parte interior del codo o la muñeca.
  • Un pañal limpio.
  • Ropa limpia.

Para los baños con esponja deberás escoger una habitación caliente y una superficie plana, como un cambiador, mesa o mostrador. Desnudar al bebé. Limpiarle los ojos con un paño humedecido con agua solamente, comenzar por un ojo limpiando desde la esquina interna hasta la esquina externa. Utiliza una parte limpia de la toallita para lavar el otro ojo. Limpia la nariz y las orejas de tu bebé con el paño. Luego moja la esponja con un poco de jabón, lava su cara suavemente y sécala.

A continuación, utilizando el champú para bebés, crea una espuma y lava suavemente la cabeza del bebé y enjuágala. Con un paño húmedo y jabón, lava suavemente el resto del bebé, prestando especial atención a los pliegues debajo de los brazos, detrás de las orejas, en el cuello y en el área genital. Una vez que hayas lavado esas zonas, asegúrate de que están secas antes de ponerle el pañal y vestirlo.

Cuando tu bebé está listo para los baños en bañera, los primeros baños deben ser suaves y breves. Si él o ella se molesta, vuelve a los baños de esponja durante una semana o dos y luego prueba de nuevo.

Desnuda a tu bebé y luego mételo en el agua inmediatamente, en una habitación cálida, para evitar los escalofríos. Asegúrate de que el agua no tiene más de 5 a 7 cm de profundidad. Utiliza una de tus manos para sostener la cabeza y la otra mano para sujetar al bebé con los pies por delante. Háblale suavemente, bájalo lentamente hasta que el agua le llegue al pecho.

Usa un paño para lavar su cara y el pelo. Masajea suavemente el cuero cabelludo con las yemas de los dedos o con un cepillo suave para bebés, incluyendo el área sobre las fontanelas (puntos blandos) en la parte superior de la cabeza. Cuando le lavas la cabeza con jabón, ten cuidado de que la espuma no le caiga por los lados y el jabón no se le meta en los ojos. Lava suavemente el resto del cuerpo del bebé con agua y una pequeña cantidad de jabón.

Cómo cuidar el cordón umbilical de mi bebé

El cuidado del cordón umbilical de los recién nacidos es también importante. Algunos médicos sugieren limpiar el área con alcohol hasta que el cordón umbilical se seque y se caiga, por lo general al cabo de 10 días a 3 semanas, pero otros recomiendan no hacerle ninguna cura. Habla con el pediatra de tu hijo para ver que es mejor.

El área del ombligo de un bebé no debe ser sumergida en agua hasta que el cordón umbilical se haya caído y el área haya sanado. Hasta que se caíga, el muñón del cordón cambiará de color de amarillo a marrón o negro, esto es normal. Consulta al médico si el área del ombligo se enrojece o si emite un olor fétido o flujo.

Cómo alimentar y hacer eructar a un bebé

En general, se recomienda que los bebés sean alimentados a demanda, siempre que tengan hambre. Cuando tu bebé llora y se mete los dedos en la boca o hace ruidos de succión, significa que tiene hambre.

Un bebé recién nacido necesita alimentarse cada 2 a 3 horas. Si estás amamantando, dale la oportunidad comer de 10 a 15 minutos de cada pecho. Si le das el biberón, el bebé muy probablemente tomará aproximadamente de 60 a 90 mililitros en cada toma.

Algunos recién nacidos pueden necesitar ser despertados cada pocas horas para que coman. Llama al médico si debes despertar con frecuencia al niño para que coma o si tu bebé no parece interesado en comer o succionar.

Los bebés a menudo tragan aire durante la alimentación, lo que puede ponerlos nerviosos. Esto se puede evitar mediante el eructo. Debes hacerlo eructar después de cada biberón y/o cada vez que cambies de pecho si lo amamantas.

Si tu bebé es proclive a los gases, tiene reflujo gastroesofágico o parece inquieto mientras lo alimentas, intenta hacerlo eructar varias veces entre las tomas.

Prueba estas estrategias para hacerlo eructar:

  • Sostén a tu bebé en posición vertical con su cabeza en tu hombro. Sostén la cabeza del bebé y la espalda mientras le das palmaditas suavemente en la espalda con la otra mano.
  • Sienta al bebé en tu regazo. Sostén el pecho y la cabeza del bebé con una mano, apoyando la barbilla de tu bebé en la palma de tu mano y apoyando la muñeca sobre en el pecho de tu bebé (ten cuidado de sujetarle la barbilla, no la garganta). Utiliza la otra mano para acariciarle con suavidad la espalda.
  • Colócalo boca abajo sobre tu regazo. Sostén la cabeza del bebé, asegurándote de que está más alta que su pecho y acaricia suavemente o frota su espalda.

Si el bebé no eructa después de algunos minutos, cámbialo de posición y trata de hacerlo eructar durante unos pocos minutos antes de volver a alimentarlo.

Cómo dormir a un bebé

Los bebés duermen más de 16 horas al día, pero no seguidas. Piensa que su sistema digestivo es tan pequeño que no puede albergar una gran catidad de alimento como los bebés más grandes o los niños. Tu recién nacido debe comer cada pocas horas, así que tendrás que despertarte varias veces durante la noche.

Esto puede ser una pesadilla para los padres, la suerte es que dura pocos meses. Muchos bebés a partir de 3 meses ya duermen casi toda la noche, entre 6 y 8 horas. Si el tuyo llegado el momento no lo hace, no te preocupes. Como los adultos, los bebés deben desarrollar sus propios patrones de sueño, así que si tu recién nacido está aumentando de peso y se le ve sano, no te desesperes si no te duerme toda la noche al cumplir los 3 meses.

Es importante colocar al bebé boca arriba para dormir para reducir el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). Además, quita toda la ropa de cama mullida, como edredones, mantas, muñecos de peluche y almohadas de la cuna para que el bebé no se enrede en ellas o se asfixie. También asegúrate de alternar la posición de la cabeza del bebé por la noche (primero a la derecha, luego a la izquierda y así sucesivamente) para prevenir el desarrollo de un punto plano en un lado de la cabeza.

Muchos recién nacidos tienen sus días y noches "mezclados". Tienden a estar más despiertos y alertas durante la noche y tener más sueño durante el día. Una manera de ayudarles es mantener la estimulación en la noche a un mínimo. Mantén las luces bajas, como por ejemplo mediante el uso de una luz de noche. Resérvate el canto, conversaciones y el juego para el día.

Aunque puedas sentirte ansioso sobre el manejo de un recién nacido, en unas pocas semanas vas a desarrollar una rutina y vas a estar criando a tu bebé como un profesional.