Cómo cuidar gardenias

Las gardenias se encuentran generalmente al aire libre en las regiones del sur y son admiradas por sus brillantes follajes verdes y fragantes flores. Estas hermosas plantas crecen como arbustos ornamentales en regiones cálidas y como plantas de interior en las zonas más frías. Sin embargo, las gardenias son plantas delicadas, ya que son muy particulares sobre sus condiciones de crecimiento y requieren un mantenimiento constante para mantenerse felices y hermosas. Muchas personas se dan por vencidas en el cuidado de las gardenias, por su naturaleza meticulosa. Sin embargo, una vez que entiendas lo que necesita una gardenia para sobrevivir, su cultivo es muy gratificante.

Cómo cuidar gardenias

Requisitos básicos para el cuidado y crecimiento de la gardenia

Es especialmente importante que prestes atención a la creciente necesidad particular de las gardenias. Si proporcionas a tu gardenia las condiciones adecuadas, te recompensará con follaje vibrante y una proliferación de flores fragantes.

Suelo

Necesita un suelo bien drenado, ácido, un pH de 4,5 a 5,5 es ideal para ellas, ya sea en maceta o en el suelo. Durante el día, las gardenias prefieren temperaturas entre 20 y 23 grados Celsius con una mínima de 15 grados por la noche. La humedad moderada asegura una planta sana, pero las raíces empapadas causan brotes sin flores, de la misma forma que si el suelo está demasiado seco. La adición de musgo de turba al suelo beneficiará a tu planta, ayudando a mantener la humedad sin llegar a estar demasiado húmeda.

Riego

Mientras que a la gardenia le gusta la humedad, rociar sus hojas con agua puede causarle problemas. Las gotas de agua pueden conducir a la formación de hongos en las hojas. Esto es importante a tener en cuenta si uno planta su gardenia en el exterior. No debes colocarla bajo otras plantas para que goteen sobre sus hojas. También debes tener cuidado de que tus plantas no estén demasiado juntas. La falta de flujo de aire también provoca problemas de hongos.

Gardenia de interior

Cuando riegas las plantas en maceta, comprueba que los 3 cm superiores de tierra estén secos, esto puedes hacerlo metiendo el dedo en la tierra. Si esto es así, dale a tu planta un buen baño. Cualquier resto de agua que se acumule en la bandeja debajo de la maceta debe ser drenada. Es una gran idea colocar gardenias en una bandeja llena de piedras. El agua puede ser vertida sobre las piedras para proporcionar la humedad, sin que el exceso de agua sea reabsorbido por el suelo.

Luz

Las gardenias exteriores prefieren pleno sol, con un poco de sombra en los meses más calurosos de verano. Las gardenias interiores no deben ser colocadas bajo el sol directo, pero sí en una habitación dónde reciba mucha luz brillante e indirecta.

Temperatura

La temperatura se considera uno de los aspectos más cruciales en el crecimiento de una gardenia. Cuando las temperaturas diurnas están por encima de 21 grados C o si las temperaturas nocturnas sobrepasan los 18 grados C o caen por debajo de los 15 grados C, las flores no saldrán. Mantén tu gardenia entre 18 y 21 grados C durante el día y entre 15 y 16 grados C por la noche.

Fertilización

Alimenta a tus gardenias cada tres semanas durante la temporada de crecimiento con un fertilizante con una base ácida.

Cuidados para gardenia de interior

Gardenias de exterior

Si tienes la suerte de vivir en un clima donde estas plantas tropicales crecen al aire libre, es posible que desees plantar una cerca de una ventana o patio para llenar el aire con su perfume embriagador. El proceso es simple, siempre y cuando te acuerdes de los conceptos básicos de cuidado de este tipo de planta.

Asegúrate de plantar tu gardenia en el suelo con buen drenaje acondicionado, turba y materia orgánica. Cava un agujero el doble de grande del tamaño de la bola de la raíz de la gardenia y tan profundo como la maceta. Cuando se coloca la planta en el agujero, asegúrate de que la parte superior de la bola de la raíz es ligeramente superior a la superficie de la tierra. Cubre las raíces con una mezcla de tierra nativa y musgo de turba alrededor de la planta y apisona para eliminar las bolsas de aire. Riega tu planta, sobre todo en la época de crecimiento.

Hay varias cosas que puedes hacer para mejorar la salud y la longevidad de tu planta de gardenia al aire libre. Si le das un buen cuidado a tu planta, llevará a cabo a su máximo potencial año tras año.

Poda: A pesar de que está muy bien recortar las plantas de gardenia con el fin de darle forma, asegúrate de hacer la poda cuando la planta está inactiva. Utiliza únicamente tijeras de podar y no cortes todas las hojas de la planta.

Mantillo: El mantillo le ayudará con la retención de la humedad. Puedes utilizar hojas de pino, cortezas enteras o finamente desmenuzadas u otro tipo de materia orgánica. Proporciona un revestimiento acolchado de unos 5 cm de espesor y no permitas que el mantillo toque el tronco del arbusto.

Evita las plagas comunes

La mejor manera de proteger a cualquier planta de las plagas es mantenerla sana y evitar el hacinamiento. Otras causas comunes de los problemas de insectos incluyen permitir demasiada humedad en las hojas y no mantener la temperatura adecuada y los niveles de humedad. Mantener las gardenias en las condiciones adecuadas hace un gran trabajo de protección de las plagas comunes.

Las gardenias son vulnerables a varios insectos incluyendo:

  • Pulgones.
  • Cochinillas.
  • Ácaros.
  • Escamas.
  • Moscas blancas.

Mientras que las gardenias son muy exigentes con su cuidado, si tienes paciencia y recuerdas los conceptos básicos, verás recompensados ​​tus esfuerzos. Una hermosa gardenia en flor vale la pena.