Cómo cuidar la voz

Los labios, cavidad nasal, paladar duro, dientes, paladar blando, lengua, cuerdas vocales, laringe (caja de la voz), esófago (canal de alimentación), tráquea y el aire de los pulmones están involucrados en el habla y la producción de la voz. Las cuerdas vocales se cierran cuando tragamos. El aire causa que las cuerdas vocales vibren entre las posiciones abierta y cerrada cuando hablamos. Las cuerdas vocales están abiertas cuando respiramos tranquilamente.

Cómo cuidar la voz

¿Qué es la voz?

El sonido de tu voz se produce por la vibración de las cuerdas vocales, que son dos bandas de tejido muscular liso que están situadas una frente a la otra en la laringe. La laringe está situada entre la base de la lengua y la parte superior de la tráquea, que es el conducto que va hacia los pulmones.

Cuando no estás hablando, las cuerdas vocales están abiertas para que puedas respirar. Cuando es el momento de hablar, el cerebro organiza una serie de eventos. Los pliegues vocales encajan juntos mientras que el aire de los pulmones los golpea a su paso, haciéndolos vibrar. Las vibraciones producen ondas sonoras que viajan a través de la garganta, la nariz y la boca, que actúan como cavidades resonantes para modular el sonido. La calidad de tu voz, tu tono y el volumen, se determina por el tamaño y forma de las cuerdas vocales y las cavidades de resonancia. Esta es la razón por la que cada voz suena tan diferente.

Muchas personas usan sus voces para su trabajo. Cantantes, profesores, médicos, abogados, enfermeras y personal de ventas. Esto los pone en riesgo de desarrollar problemas de la voz. Los expertos calculan que 7,5 millones de personas tienen enfermedades o trastornos de la voz. Algunos de estos trastornos pueden ser evitados por el cuidado de la misma.

¿Cómo sabes cuando tu voz no es saludable?

Si tu respuesta es "sí" a cualquiera de las siguientes preguntas, puedes tener un problema de voz:

  • ¿Tu voz se ha vuelto ronca o rasposa?.
  • ¿Has perdido tu capacidad de llegar a algunas notas altas al cantar?.
  • ¿Tu voz de repente suena más profunda?.
  • ¿A menudo notas tu garganta cruda, adolorida o tensa?.
  • ¿Te cuesta hablar? ¿Esta acción se ha convertido en un esfuerzo?.
  • ¿Necesitas aclararte la garganta continuamente para estas cómodo?.

Si piensas que tienes un problema de voz, consulta a un médico para determinar la causa subyacente. Un médico especializado en enfermedades o trastornos de los oídos, nariz y garganta, puede ser el más adecuado para diagnosticar un trastorno de la voz. Este médico es un otorrinolaringólogo. Tu otorrinolaringólogo te puede canalizar con un patólogo del habla y lenguaje. Un patólogo del lenguaje puede ayudarte a mejorar el modo de usar tu voz.

¿Qué causa los problemas de la voz?

Las causas de los problemas de voz incluyen:

  • Las infecciones respiratorias superiores.
  • La inflamación causada por el reflujo gastroesofágico (a veces llamado reflujo ácido, acidez estomacal o ERGE).
  • El mal uso y el abuso vocal.
  • Los crecimientos en las cuerdas vocales, como los nódulos vocales o papilomatosis laríngea.
  • El cáncer de la laringe.
  • Enfermedades neurológicas (como la disfonía espasmódica o parálisis de las cuerdas vocales).
  • Un trauma psicológico.

La mayoría de los problemas de la voz se pueden revertir mediante el tratamiento de la causa subyacente o por medio de una gama de tratamientos conductuales y quirúrgicos.

Consejos para prevenir problemas de la voz

Hidratación

  • Bebe mucha agua. Se recomienda de seis a ocho vasos al día.
  • Limita tu consumo de bebidas que contengan alcohol o cafeína que pueden causar que el cuerpo pierda agua, haciendo que los pliegues vocales y la laringe se sequen. El alcohol también irrita las membranas mucosas que recubren la garganta.
  • Usa un humidificador en tu hogar. Esto es especialmente importante en invierno o en climas secos. Se recomienda un treinta por ciento de humedad.
  • Evita o limita el uso de medicamentos que resecan las cuerdas vocales, incluyendo algunos medicamentos para el resfriado y las alergias comunes. Si tienes problemas de la voz, pregunta a tu médico qué medicamentos serían más seguros.
Trucos para cuidar la voz

Estilo de vida saludable y dieta

  • No fumes y evita el humo (fumador pasivo). El humo irrita las cuerdas vocales. Además, el cáncer de las cuerdas vocales se observa con mayor frecuencia en personas que fuman.
  • Evita comer alimentos picantes. Los alimentos picantes pueden causar que el ácido del estómago se mueva hacia la garganta o el esófago, causando acidez.
  • Incluye gran cantidad de granos enteros, frutas y verduras en tu dieta. Estos alimentos contienen vitaminas A, E y C. También ayudan a mantener las membranas mucosas que recubren la garganta saludables.
  • Lávate las manos con frecuencia para prevenir el contagio de un resfriado o la gripe.
  • Descansa lo suficiente. La fatiga física tiene un efecto negativo en la voz.
  • Haz ejercicio con regularidad. El ejercicio aumenta la resistencia y el tono muscular. Esto ayuda a proporcionar una buena postura y respiración, que son necesarios para hablar correctamente.
  • Si tienes acidez estomacal persistente o ERGE, habla con tu médico acerca de cambios en la dieta o medicamentos que pueden ayudar a disminuir los brotes.
  • Evita enjuagues bucales o gargarismos que contengan alcohol o sustancias químicas irritantes. Si aún deseas usar un enjuague bucal que contenga alcohol, limita su uso. Si las gárgaras son necesarias, usa una solución de agua salada.
  • Evita el uso de enjuagues bucales para tratar el mal aliento persistente. La halitosis (mal aliento) puede ser el resultado de un problema que el enjuague bucal no puede curar, al igual que las infecciones en la nariz, los senos paranasales, amígdalas, encías o los pulmones, así como el reflujo ácido gástrico que es un problema del estómago.

Usa tu voz sabiamente

  • Trata de no abusar de tu voz. Evita hablar o cantar cuando tu voz está ronca o cansada.
  • Descansa la voz cuando estés enfermo. La enfermedad pone tensión adicional en tu voz.
  • Evita el uso de los extremos de tu rango vocal, como gritar o susurrar. Hablar en voz demasiado alta y demasiado baja puede forzar tu voz.
  • Practica buenas técnicas de respiración al cantar o hablar. Apoya tu voz con respiraciones profundas desde el pecho y no te apoyes en tu garganta solamente. Los cantantes y oradores a menudo se les enseñan ejercicios que mejoran este tipo de control de la respiración. Habla con la garganta, sin apoyar el aliento y poner una gran tensión en la voz.
  • Evita acunar el teléfono cuando se habla. El sostener el teléfono entre la cabeza y el hombro durante períodos de tiempo prolongados puede causar tensión muscular en el cuello.
  • Considera el uso de un micrófono cuando sea apropiado. En ambientes relativamente estáticos, como áreas de exposición, aulas o salas de ejercicio, un micrófono liviano y un sistema amplificador, puede ser de gran ayuda.
  • Evita hablar en lugares ruidosos. Tratar de hablar por encima del ruido provoca tensión en la voz.
  • Considera la posibilidad de llevar a cabo una terapia de la voz. Un patólogo del habla y el lenguaje que tenga experiencia en el tratamiento de problemas de la voz puede enseñarte cómo usar tu voz de una manera saludable.