Cómo cuidar una planta de marihuana

El cuidado de una planta de marihuana en crecimiento puede parecer muy complicado, pero es probable que sólo sea porque no tienes la información correcta. En realidad es bastante fácil y cualquier persona con un par de minutos al día puede hacerla crecer.

Cómo cuidar una planta de marihuana

El cannabis en realidad es una mala hierba de la naturaleza y en realidad puede ser muy fácil de cultivar, pero puede parecer imposible al principio, sobre todo si no sabes qué hacer.

Para cultivar tu propia marihuana medicinal, debes cubrir las necesidades básicas de la planta. Éstas son las siguientes:

  • Luz, que es lo que tiene el mayor efecto en los rendimientos.
  • Aire, la planta debes ubicarse en un lugar con buena ventilación, preferiblemente con una ligera brisa.
  • Debes plantarla o en el suelo o en macetas.
  • Tener la temperatura adecuada. Una temperatura ambiente un poco más cálida por el día es lo ideal. Esta planta no puede soportar bajas temperaturas o un descenso radical de las temperaturas.
  • Nutrientes.
  • Riego. Se debe mantener el pH para obtener mejores resultados. Entre 6.0 y 7.0 para el suelo y de 5.5 a 6.5 para los cultivos hidropónicos.

Tanto si plantas tu marihuana en el exterior, como en el interior de tu hogar, debes asegurarte de que la planta obtendrá la cantidad adecuada de estos seis factores.

Elegir el medio de cultivo

Las plantas de marihuana puede crecer con éxito en el suelo y en otros tipos de medios (sin suelo). Podrías hacer crecer tus plantas directamente en el agua o incluso en el aire húmedo.

Cada medio de cultivo tiene diferentes necesidades de cuidado y riego. Es posible que desees investigar las diferentes opciones y elegir algo que sea adecuado para tu área de cultivo y nivel de experiencia.

Si es tu primera experiencia, yo personalmente recomiendo aprender a cuidar estas plantas con algo fácil como fibra de coco y luego alimentar a tus plantas de acuerdo con un horario de alimentación hidropónica regular (a media fuerza para empezar). Obtendrás excelentes resultados sin tener que invertir mucho dinero o tiempo.

Nota: Cualquier medio de cultivo además del suelo que se considera "hidropónico", necesita nutrientes hidropónicos.

El suelo es el medio de cultivo más común. Funciona muy bien por sí mismo o mezclado con perlita. Debe ser un suelo suelto, para que no estanque el agua. A menudo se debe mezclar con otros tipos de suelo para mejorar el drenaje.

Cubrir las necesidades de luz

Si el cultivo es exterior, el sol, en general, proporcionará a la planta toda la luz que necesita. Las plantas más jóvenes sólo necesitan luces suaves. A medida que crecen, tendrás que asegurarte de que las plantas están en un lugar soleado, donde reciben abundante luz solar durante todo el día (8 horas o + de luz solar al día para obtener mejores resultados). Cuando el cultivo es exterior, tendrás que tener en cuenta que la mayoría de las plantas de marihuana deben ser iniciadas fuera en primavera y éstas estarán listas para la cosecha en otoño.

Si el cultivo es en interior, tendrás que proporcionar a tu planta la luz que necesita para crecer. Los tipos más comunes de luces utilizadas son:

  • Luces de alta intensidad (HID) con alta presión de sodio (HPS) y halogenuros metálicos (MH), conocidas como luces de crecimiento. Es una buena opción para el crecimiento del cannabis. Estas luces son potentes y probadas para proporcionar grandes rendimientos, a pesar de que utilizan un poco de energía y producen calor que usualmente necesita ser ventilado a partir del área de cultivo.
  • Luces de crecimiento de sodio de alta presión (HPS). Estas luces emiten un espectro de luz maravillosa.
  • Fluorescentes compactos (LFC). Pueden adaptarse a casi cualquier espacio y se pueden comprar en el supermercado. Esto hace que las lámparas fluorescentes compactas sean una gran opción para una pequeña instalación.
  • Luces de crecimiento LED. Este tipo de iluminación supuestamente necesita menos electricidad y produce menos calor que cualquier otro tipo de luz de crecimiento.

Cada tipo de sistema de luz tiene sus pros y sus contras, pero tendrás que encontrar uno que se ajuste a st presupuesto, zona y estilo.

Ventilación

En general, las plantas de cannabis gozan de temperaturas en el mismo rango general que los seres humanos, tal vez un poco más cálidas.

Si la temperatura es demasiado elevada o fría para que un humano pueda sentirse cómodo, probablemente sera demasiado calurosa o demasiado fría para tu planta.

Cómo cuidar planta de marihuana

Dependiendo del tipo de luces de crecimiento utilizadas, las luces probablemente elevarán la temperatura del área de cultivo. El cannabis necesita temperaturas de aproximadamente entre 20 y 30 grados C. Las luces más grandes y más potentes elevarán las temperaturas de forma más rápida. Algunos tipos de luces, como las lámparas fluorescentes compactas y las LED no aumentan dramáticamente la temperatura de la zona de cultivo.

Si la temperatura de la zona de cultivo no puede mantenerse en el rango confortable, necesitas un sistema de ventilación. Si eso no es suficiente, entonces o bien necesitarás calentadores o enfriadores para mantener la temperatura a los niveles adecuados.

En cuanto a la humedad, las áreas de crecimiento no deben estar ni especialmente húmedas, ni especialmente secas. Los niveles de humedad óptimos son de 40-60%. Aunque el cannabis puede soportar una humedad mayor o menor.

La marihuana mantenido en condiciones de humedad más bajas, necesitará ser regada con mayor frecuencia, mientras que el cannabis en condiciones de alta humedad puede retener agua a través de las hojas y necesitar ser regada menos a través de las raíces.

El cannabis tiende a preferir un ambiente más húmedo, es decir, una humedad relativa del 60 %, en las estapas de plántula, vegetativa y de floración temprana. Sin embargo, hacia el final de la etapa floración, prefiere un ambiente más seco.

El exceso de humedad en cualquier etapa puede causar problemas con el moho. Por otro lado, el aire seco adicional se asocia a menudo con plantas melindrosas que se estresan fácilmente ​​por ninguna razón aparente, especialmente esto se ve en las plantas de marihuana más jóvenes.

Nutrientes

Los nutrientes hidropónicos son un sistema barato, fácil y efectivo de nutrientes para el cultivo hidropónico de marihuana, tan sólo debe llevar un calendario regular de nutrientes. Funcionan muy bien para el cultivo en fibra de coco y otras aplicaciones. Es recomendable complementar tu cultivo con nutrientes para asegurarte de que la planta está recibiendo todo lo que necesita.

Si la has plantado en tierra, tendrás que echar los nutrientes sobre el suelo. Si la has plantado en cualquier medio, además del suelo, como fibra de coco o una mezcla sin suelo, tendrás que comprar nutrientes hidropónicos (nutrientes especialmente formulados para el cultivo hidropónico).

Pero incluso si estás utilizando tierra, te darás cuenta de un crecimiento mucho mejor si le añades nutrientes adicionales.

pH

Como ya hemos comentado anteriormente el suelo debe mantenerse con un pH de entre 6.0 y 7.0 y el agua con un pH de entre 5.5 y 6.5.

Una regla general es mantener un pH de 6.0 hasta 7.0 para el suelo (con el pH mantenido en su mayoría entre 6.5 a 7.0) y un pH entre 5.5 a 6.5 para cultivos hidropónicos. Las pequeñas variaciones son realmente saludables, ya que los diferentes nutrientes se absorben mejor a diferentes pH.

Para tener un control del pH, necesitarás comprar un kit de control de pH, normalmente son económicos y efectivos.

El siguiente artículo puede ayudarte en la etapa del plantación: Cómo plantar marihuana medicinal.