Cómo cuidar rosas

Las rosas son un símbolo de amor y belleza, han estado creciendo salvajemente y en jardines durante miles de años. Para tener unas rosas magníficas, es importante elegir las variedades que pueden crecer bien en tu región de cultivo y tomar medidas para ayudarlas a prosperar temporada tras temporada. Sigue leyendo para aprender a cultivar esta flor exquisita.

Cómo cuidar rosas

Preparación para la plantación

Elige la variedad de rosas que más te convenga. ¿Sabías que hay 13 mil variedades de rosas? Algunas rosas crecen mejor en algunas regiones que en otras. Cuando estás eligiendo qué tipo de rosa plantar, tómate el tiempo necesario para investigar las características específicas de tu región de cultivo y luego busca las rosas que tengan características que te parezcan más atractivas. Ten en cuenta su forma, tamaño y color. Las rosas se dividen en las siguientes categorías:

  • Rosas Híbridas de té, tienen una forma maravillosa y colores geniales que a menudo pueden verse en ramos en las floristerías.
  • Rosas Floribunda, son las más coloridas de todas las variedades. Cada arbusto tiene muchas flores.
  • Rosas Grandiflora son un cruce entre las Híbridas de té y las rosas Floribunda y tienden a ser bastante altas.
  • Rosas trepadoras, pueden ser preparadas para estirarse y crecer a lo largo de cercas y muros.
  • Rosas miniatura o de pitiminí, son intrincadas y pequeñas, ideales para plantar en un recipiente.
  • Arbustos de rosas, son muy resistentes a las plagas y enfermedades. Vienen en muchos colores, formas y tamaños.
  • Rosas de los árboles, son las rosas que han sido injertadas a un tallo largo, dándoles la apariencia de los árboles. Ellas requieren un poco más de cuidado que algunos de los otros tipos de rosas.

Antes de comprar tus rosales

Antes de comprar tus rosales debes decidir si los quieres comprar con la raíz desnuda o en macetas, a continuación te explicamos por qué:

Una vez que hayas elegido los tipos de rosas que deseas plantar, decide en qué forma quieres comprarlas. Los rosales que se compran con las raíces desnudas se plantan directamente en la tierra. También podrás comprar rosas jóvenes que ya hayan sido plantadas en una pequeña maceta y trasplantarlas al suelo o a otra maceta más grande. Ambos tipos se pueden comprar en un vivero. Las variedades de rosas raras se pueden encontrar online.

Existe diferencia en la forma de plantación entre los rosales de raíz desnuda o en macetas:

  • Las rosas a raíz desnuda se plantan en primavera, dándoles tiempo para echar raíces antes de brotar varias semanas más tarde, cuando el clima se calienta.
  • Las rosas en macetas se pueden mantener en el interior durante el invierno, luego se colocan al aire libre en la primavera.

Herramientas para plantar los rosales

Para plantar los rosales necesitas suministros de jardinería. Para plantar y cuidar tu rosal, necesitarás:

  • Tijeras de podar. La poda de los rosales, los mantiene saludables, promueve el crecimiento de las flores y los mantiene en una forma bonita. Las tijeras son herramienras esenciales para el cultivo de rosas. Consigue unas pequeñas tijeras con punta curva y unas grandes tijeras de podar.
  • Guantes de jardinería. Protégete de las espinas con par de guantes gruesos.
  • Fertilizante. Las rosas deben ser alimentadas con fertilizantes un par de veces por temporada. Puedes comprar fertilizantes especialmente formulados para las rosas, pero esto no es estrictamente necesario.
  • Mantillo. El mantillo ayuda a mantener las plagas bajo control y distribuir más nutrientes a las rosas. Pueden servir como mantillo, las virutas de madera, hojas de pino, pepitas de turba u otro tipo de mantillo adecuado para tu zona.
  • Compost o tierra mezclada. La mezcla del compost con el suelo es necesario para ayudar a las rosas a desarrollarse.
  • Pala y rastrillo. Los necesitarás para hacer agujeros para plantar tus rosales.

Cómo plantar los rosales

Decide en qué lugar quieres plantar tus rosas. La zona escogida deberá disponer de por lo menos 6 horas de buena luz solar al día. Elige un lugar que no sea de mucho paso y que no esté infestado de ramas y raíces de otros árboles y plantas. El suelo debe estar suelto y tener un buen drenaje. Si tu suelo tiene una gran cantidad de arcilla, aflójalo añadiendo algunos gránulos de yeso antes de la siembra.

Los rosales se desarrollan mejor cuando el suelo tiene un pH de 6.3 a 6.8. Para determinar si el sitio escogido tiene un buen drenaje, camina alrededor de él después de una buena lluvia o de haberlo regado a conciencia. Si el suelo está húmedo, pero no encharcado, debería estar bien. Si ves charcos o manchas de barro, tendrás que buscar otro sitio o trabajar sobre éste para que sea más propicio para el cultivo de rosas.

Cómo cuidar rosales de pitiminí

Riega las rosas para prepararlas para la siembra. Si estás plantando raíces desnudas, remójalas en un cubo de agua durante unas horas antes de plantar. Si estás plantando rosales en maceta, debes regarlos a fondo antes de preparar la cama de siembra.

Es importante cavar un gran agujero. Necesitarás uno para cada arbusto que quieras plantar. Utiliza una pala de jardín para cavar un agujero de 45 centímetros de ancho y 45 cm de profundidad. Las medidas no tienen que ser exactas, pero el hoyo debe ser amplio y profundo. Mezcla la tierra que extragiste del agujero con el compost y forma un pequeño montículo con la mezcla, en la base del agujero. Añade un poco de harina de huesos o fertilizante.

Si estás plantando más de un arbusto, sepáralos al menos 60 u 80 cm, para que las raíces tengan espacio para crecer y estirarse. Coloca la raíz desnuda o los rosales en maceta en la parte superior del montículo. Usa una pala para llenar el agujero de nuevo con la mezcla de tierra y compost. La unión del brote del rosal debe estar ubicado cerca de 5 cm por debajo de la superficie de la tierra. Si vives en una región fría, puede que tengas que plantar tus rosas más profundamente para protegerlas de las bajas temperaturas.

Si estás plantando un rosal comprado en maceta, afloja la tierra alrededor de sus raíces para exponerlas antes de plantarlo en el agujero. Asegúrate de que el suelo es firme alrededor de las raíces, presiona hacia abajo con las manos para eliminar cualquier burbuja de aire. Riega las rosas con abundante agua, esto ayudará a compactar el suelo contra las raíces y así, estabilizar la planta.

Añade el mantillo al lecho de rosas. Coloca mantillo sobre el área donde has plantado el rosal o rosales. Si has plantado un arbusto en maceta, coloca el mantillo alrededor del tallo. Esto mantendrá la temperatura constante y protegerá las rosas durante la etapa temprana de crecimiento.

Cuidados del rosal

Riega los rosales con frecuencia en verano. Las rosas necesitan mucha agua para crecer sanas. No dejes que la tierra se seque. Para las plantas establecidas y dependiendo de tu región, lo normal es regar una vez por semana siempre y cuando la tierra esté seca.

Fertiliza las rosas. Después de que se hayan establecido, los rosales deben fertilizarse un par de veces por temporada de crecimiento. El uso de fertilizantes (ya sea líquido o granulado) debe realizarse a principios de primavera, cuando ves las primeras hojas brotar. Utilízalos de nuevo después de la primera floración y otra vez si vuelven a florecer. Deja de fertilizarlas al final del verano. Algunos fertilizantes son de liberación lenta, por lo que no tendrás que aplicarlos con tanta frecuencia. Nunca debes sobre-fertilizar las rosas, ya que esto puede conducir a una enfermedad de la planta.

Poda los rosales. La poda de los rosales los mantiene a la vez hermosos y saludables. El objetivo es limpiar las zonas muy pobladas para prevenir la putrefacción y la enfermedad. La estrategia de poda varía según la temporada, pero el corte que se puede hacer es siempre el mismo, podar justo por encima de una yema, es decir, las áreas en las que se forman las ramas. Se ven como pequeñas olas circulares y por lo general se encuentran por encima de un conjunto de hojas maduras. Haz un corte hacia abajo inclinado sobre el brote orientado hacia el exterior.

Es muy difícil sobre-podar un rosal, ya que el nuevo crecimiento se dirige siempre a la vista del brote más próximo. Ten esto en cuenta, elige bien los brotes a podar, ya que afectará a la forma de tu rosal. Recuerda que la clave es podar fijándonos en la apertura de crecimiento de los arbustos para permitir la circulación del aire.

A finales del invierno o principios de primavera, recorta las ramas muertas que estén más alejadas. Recorta el patrón, que son las ramificaciones más pequeñas de la planta principal que absorven los nutrientes del rosal. Deja más o menos 8 bastones, recortados de nuevo a 1/3 de su altura. Esto promoverá un crecimiento saludable. En verano es primordial que quites las flores muertas. Esto anima a los nuevos florecimientos.

Protección de las rosas a la intemperie y enfermedades

Protege las rosas durante el invierno. Las rosas altas pueden ser dañadas por los fuertes vientos y las heladas durante el invierno. Corta las ramas a 60 cm. Átalas con una cuerda, que te ayudará a protegerlas de las inclemencias del tiempo. Crea un montículo de abono alrededor de la base, luego cúbrelo con una capa de paja. Cuando el clima se calienta por encima de los 10 grados C, quita el montículo de compost.

Rocía los áfidos y ácaros con agua. Estos ácaros son muy comunes entre la mayoría de las variedades de rosas. El uso de agua es la forma más eficaz para deshacerse de estas plagas. Usa la manguera para rociarlos cuando los veas en tus plantas. Mantener las rosas regadas adecuadamente también ayuda a reducir las infestaciones de plagas.

Utiliza los insecticidas con moderación. Ellos pueden terminar perjudicando a tus rosas y otras plantas en tu jardín y matar a los insectos que sí están ayudando a tus plantas.

Quita las hojas que parecen descoloridas y arrugadas. Si los ácaros continúan siendo un problema, trata de hacer una solución de jabón y agua y pulverízala sobre tu rosal una vez a la semana.

Puedes comprar pesticidas naturales como el aceite de romero para pulverizar sobre las hojas. Esto desalienta a los ácaros sin matar a los insectos beneficiosos.

Protege tus rosas contra el punto negro y el oidio. La elección de las variedades que son resistentes a estas enfermedades comunes, tales como las rosas knockout, es tu mejor apuesta. También puedes proteger tus rosas mediante el uso de un fungicida al inicio de la temporada. Ve a tu vivero local para preguntar sobre cómo proteger mejor las plantas de estas enfermedades en tu región.

Consejos

  • Un buen sistema de riego es muy importante para cualquier jardín y sobre todo para los rosales, que pueden ser sensibles cuando están regados por encima.
  • Recorta tus rosas para hacer un ramo bonito para tu hogar.
  • Si lo deseas, puedes mezclar un poco de limonada en el agua de riego en los días soleados.