Cómo cuidar violetas

Las violetas son las plantas con flores de interior favoritas y las más fáciles de cultivar y cuidar. Florecen descuidadamente durante todo el año cuando se les da la alimentación regular y buena luz brillante.

Cómo cuidar violetas

Sólo tienes que seguir estas sugerencias sencillas y consejos acerca de la luz, fertilizante, suelo, agua y el mantenimiento general de las violetas.

Luz

Las violetas deben tener de 10 a 12 horas de luz brillante por el día, pero no sol directo. También deben tener 8 horas de oscuridad total por día. Sé sensible a cómo tus violetas responden ya que como algunas requieren una luz más brillante que otras.

La luz es un factor importante que determina si tus violetas florecerán y mantendrán sus flores. Si ellas no florecen, la luz que reciben, probablemente, sea demasiado tenue, o no reciba las horas necesarias de la misma o no tenga el tiempo suficiente de oscuridad total. Cuando la luz no es lo suficientemente brillante durante las 10-12 horas diarias, es posible que no les salgan flores.

La luz que entra por la ventana no va a producir plantas simétricas y llenas de flores como los fluorescentes o luces de crecimiento, debido a que estas luces proporcionan luz casi perfecta durante largos períodos de tiempo y de forma diaria.

Por lo general, si tus plantas están muy alejadas de la ventana, la luz que reciban no va a ser suficiente como para provocar la floración. Para determinar si la planta está recibiendo suficiente luz, sólo tienes que observar las hojas y los tallos de la planta.

Las ventanas que dan al norte o al este en verano, tienen condiciones de luz más favorable, pero asegúrate de mantener tus violetas africanas lejos de las ventanas con corrientes de aire. En el invierno, una ventana orientada al sur o al oeste ofrece la mejor luz.

Luz insuficiente

Cuando reciben poca luz, las hojas se vuelven de un color verde más oscuro y se afinan, los pecíolos, hojas y tallos se alargan y se vuelven débiles y la floración de las plantas es escasa o inexistente. Los tallos crecerán hacia arriba buscando la luz.

Luz excesiva

Si hay demasiada luz, los tallos serán cortos y las hojas crecerán hacia abajo alrededor de la maceta. Las violetas expuestas a demasiada luz del sol tendrán las hojas pálidas y de un color verde amarillento. Cuando se exponen a un exceso de luz, las plantas parecen descoloridas o quemadas, además, también pueden tener zonas muertas.

Luz Artificial

Las violetas africanas pueden cultivarse fácilmente usando luz artificial. Los fluorescentes o luces de crecimiento proporcionan la luz casi perfecta para largos períodos de tiempo cada día y las violetas que florecen más simétricas que las que viven con la luz de ventana. Simplemente es más difícil mantener las violetas en flor constante cuando se utiliza sólo la luz natural.

Abono

La mayoría de fertilizantes son aptos para la violeta. Tienes que buscar uno rico en fósforo, ya que es fundamental para el desarrollo de las raíces y las flores.

Las violetas africanas responden mejor cuando les das de comer en pequeñas cantidades de alimentos de origen vegetal en cada riego. Este método de alimentación constante elimina la necesidad de ir mirando el calendario para que no se nos pase la fecha para fertilizar.

Nunca permitas que el suelo de tu violeta se seque completamente, a ellas les gusta la humedad.

Suelo

Una buena tierra apta para la violeta africana se puede comprar en casi cualquier lugar. Es importante que el suelo sea una mezcla ligera y aireada, que no sea muy pesado. El suelo debe ser poroso para permitir que el exceso de agua pase a través de él fácilmente. Un buen medio de cultivo debe contener un 50 por ciento de materia, un 25 por ciento de aire y un 25 por ciento de agua.

Una buena opción es utilizar tierra para la violeta africana o la parte superior del suelo que sea arcilloso y enmendar con perlita o vermiculita y en ocasiones una parte de arena. Es importante para evitar la acumulación de agua que el suelo esté aireado.

2 partes del suelo debe ser tierra para violetas o la capa superior del suelo debe ser arcilloso.

2 partes de vermiculita.

o

1 parte de perlita.

Y 1 parte de arena.

Transplante

Se deben limpiar a fondo las macetas usadas y viejas. Después del lavado, déjalas en remojo durante 30 minutos en una solución con 1 parte de cloro de uso doméstico y 9 partes de agua. Enjuaga las macetas hasta que todos los restos de cloro se hayan ido.

Es importante transplantar al menos dos veces al año. Para ello, basta con quitar el cepellón. Vuelve a colocarlo en el fondo de la maceta con un poco de tierra fresca. Coloca la bola de la raíz y mantenla en posición vertical, espolvorea cuidadosamente nueva tierra alrededor de los lados y en la parte superior, justo debajo de las hojas.

La colocación de la planta: Cuando transplantas violetas africanas, ten cuidado de ajustar la planta para que la corona quede justo por encima de la superficie y el suelo presione firmemente alrededor de ella. Nota: El énfasis debe estar en buen drenaje del suelo porque el agua encharcada en la superficie puede causar podredumbre en la coronilla o en las bases de los tallos y hojas.

Cómo cuidar violetas

Aseo

Normalmente, debes quitar todas las flores u hojas marchitas. Cuando una hoja comienza a verse marchita, simplemente, se quita la hoja. Si la planta tiene suciedad o polvo en las hojas, con un trapito o un cepillo suave, puedes eliminarlos. Siempre con paciencia y delicadeza. Al hacer estas tareas, sujeta la hoja por la parte inferior con la punta del dedo.

Para limpiar mejor el follaje en una violeta, puedes rociar suavemente las hojas con una mezcla de 1/2 cucharadita de vinagre blanco y 5 gotas de cualquier detergente de lavado a mano en 1 taza de agua muy caliente. Seca las hojas con una toalla de papel doblada o utiliza un cepillo de aseo.

Agua

Regar la violeta puede ser el paso más importante en su cuidado. El exceso de riego es la razón más común para el fracaso de las violetas. Una vez que se produce el riego excesivo, mueren en poco tiempo que las hojas se hayan marchitado. Así que si tus violetas se mueren, es probable que sea debido a un exceso de agua. No regar lo suficiente o ser irregular causará un crecimiento lento. Hay algunas cosas que debes hacer y no otras que no debes hacer.

Cómo no regar

  • No riegues desde arriba.
  • No riegues sin tocar primero el suelo con el dedo para asegurarte de que está seco.
  • No riegues directamente con agua fría del grifo y con mucha presión.

Buenos trucos

  • Una vez que hayas terminado de regar tus plantas, llena la regadera y deja reposar (durante algunos días hasta que tengas que regar de nuevo). Esto permite que el agua esté a temperatura ambiente.
  • Cada pocos días mete el dedo en la tierra de cada planta. Si la tierra se pega a los dedos y notas la humedad, la planta se encuentra con la humedad correcta. Si el suelo se desmorona con facilidad y no está húmedo, es hora de regar otra vez.