Cómo cuidar un bonsái

El cuidado de un bonsái requiere de tiempo y paciencia, un poco de trabajo va a transformar un pequeño árbol en una creación elegante y artística. Pero si sigues las pautas de atención básica, te darás cuenta de que el cuidado de los bonsáis es menos complicado de lo que parece. Los pasos más importantes en el cuidado de tus bonsáis incluyen la colocación, riego, fertilización, poda y trasplante. Si aprendes cómo hacer cada uno de ellos correctamente, estarás encantado con el resultado.

Bonsái precioso, como cuidarlos y haceros prosperar.

Colocación

La mayoría de los bonsáis se desarrollan mejor con sol de mañana y sombra por la tarde, aunque algunas especies como enebros, pinos y otras coníferas (árboles cono-cojinete) pueden tomar el sol todo el día. Incluso los árboles bonsái de interior se deben colocar de forma que obtengan la mayor cantidad de sol por la mañana como sea posible. Si colocas tu bonsái contra una pared tendrás que darle la vuelta cada dos semanas más o menos o uno de los lados va a crecer de forma automática hacia el sol.

Riego del bonsái ¿Qué hacer y qué no hacer?

No trates de regar tu bonsái con una manguera de jardín normal o regadera, ya que esto puede sacar la tierra de la maceta. Puedes regar tu bonsái con mucho cuidado o colocándolo en un recipiente con agua para que el suelo quede inundado y aproximadamente unos 2,5 cm del tronco quede sumergido. Déjalo sumergido en el bote con agua durante dos o tres minutos y luego deja escurrir. Las diferentes variedades necesitan más o menos agua, pero una buena regla general es que el suelo debe estar siempre húmedo, nunca completamente seco. Los bonsáis necesitan más agua durante los meses de primavera y verano; puede que incluso los tengas que regar todos los días durante los meses más cálidos. Pero ten cuidado de no regar en exceso, ya que esto puede pudrir las raíces de los bonsáis. Las hojas amarillas indican a menudo exceso de agua.

Fertilización

Para mantener tu bonsái sano y produciendo nuevas hojas, necesitas fertilizarlo durante su temporada de crecimiento, por lo general cada dos semanas más o menos durante el comienzo de la primavera y el verano y otra vez a principios del otoño. Los diferentes tipos de árboles responden mejor a ciertas mezclas de fertilizantes. Aunque ya existen abonos especiales para bonsáis, puedes utilizar casi cualquier abono para plantas, sólo asegúrate de usar una mezcla de mitad de agua y mitad de fertilizante. Demasiado fertilizante puede quemar las raíces. En otoño se debe utilizar un fertilizante sin nitrógeno para permitir que las ramas y el tronco se endurezcan y se preparen para el invierno.

Recorte y poda

El ajuste regular y la poda de raíces, ramas y hojas es esencial para mantener la forma deseada de tu bonsái. Las ramas deben cortarse de nuevo varias veces al año, sobre todo si hay ramas adicionales o cruzadas o ramas que crecen en la dirección equivocada. Al mismo tiempo, las raíces también deben ser recortadas. Si recortas ramas solamente y no raíces o viceversa, el árbol parecerá desequilibrado; así que debes podar ramas y raíces por igual. También tendrás que cortar algunos nuevos brotes y yemas para mantener el estilo correcto. Utiliza siempre las herramientas apropiadas para podar tu árbol.

Podando un bonsái

Trasplante del bonsái

Todos los bonsái necesitan ser trasplantados en algún momento. En general, contra más rápido crezca el árbol, más pronto tendrás que hacer el trasplante, por lo general de cada diez meses a un año. Si tu bonsái tiene una estructura de raíces muy agresiva y ves que las raíces comienzan a dar vueltas alrededor de las mismas, es necesario replantar el árbol o las raíces superarán la maceta. El suelo que utilices para replantar tu bonsái es importante; no utilices la tierra normal para macetas, pide una mezcla especial de tierra para bonsáis en el vivero o centro de jardinería. Esta suele ser una combinación de grava fina y abono para macetas. Cuando trasplantes, utiliza un recipiente que sea adecuado para el tamaño y el estilo para complementar tu bonsái.

Con un cuchillo o tijeras de raíz, saca el árbol de su maceta y recorta de nuevo las raíces largas si es necesario. Usa un rastrillo de raíces para desenredar las mismas. Cuando esté listo, coloca el bonsái suavemente en la parte superior del suelo preparado en el centro de la maceta. Muchos productores usan una malla de plástico en los agujeros de drenaje en la parte inferior de sus contenedores de bonsái seguidas de un grado de arena para asegurar el drenaje adecuado. Una vez que se coloca la planta, llena la maceta con la mezcla de tierra asegurándote de no dejar huecos de aire y agua en el fondo. No recortes las ramas inmediatamente después de un trasplante. Si tu bonsái está al aire libre, protégelo de los fuertes vientos, el sol y la lluvia.

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